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Roberto Carlos reinventó la posición de lateral

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Roberto Carlos reinventó la posición de lateral

La primera palabra que sale en cualquier definición de 'lateral izquierdo' es 'defensor' o 'defensa'. Término algo erróneo desde que en 1990 Roberto Carlos comenzara su carrera futbolística. El brasileño reinventó dicha posición para terminar transformándola en la de un atacante más. Roberto Carlos completó la mayor parte de su carrera en el Real Madrid, donde destacó como uno de los mejores laterales zurdos de la época moderna y donde todavía ostenta el honor de ser el extranjero con más partidos en toda la historia del club blanco. Su potencia, velocidad y sobre todo su endiablada zurda hizo las delicias del público de Chamartín. Los porteros se echaban a temblar cada vez que el brasileño tenía opción de enfilar la portería o de probar suerte con sus lanzamientos de falta.

A los 16 años disputó el Mundial Sub-20 de Portugal, donde llegaría a la final que perdió con la anfitriona de otro viejo conocido: Luis Figo

Destacado en Brasil

Destaca en Brasil. Roberto Carlos inició su carrera en su país natal. A los 14 años ya estaba en el primer equipo del Uniao Sao Joao. El Sao Paulo le rechazó por su pequeña estatura, pero pronto dará muestras de su calidad. A los 16 años disputó el Mundial Sub-20 de Portugal, donde llegaría a la final que perdió con la anfitriona de otro viejo conocido: Luis Figo. El momento clave de su carrera en Brasil llegó en 1992 con la oportunidad brindada por el Atlético Mineiro, que hizo una gira europea de preparación y contó con Roberto Carlos. El brasileño destacó en los tres partidos que disputó y sus actuaciones le llevaron a la élite brasileña.

Un Palmeiras de ensueño. En 1992 llegó la multinacional italiana Parmalat al Palmeiras donde hizo una gran inversión con una importante inyección de presupuesto. El equipo paulista llevaba dos décadas sin ganar el campeonato brasileño y necesitaba un cambio de rumbo para volver a reinar. Con el dinero italiano se formó un equipo de ensueño que consiguió juntar a jugadores como Mazinho, Zinho, Edmundo, Sampaio, Rivaldo y al propio Roberto Carlos. El lateral estuvo durante tres años con el equipo verdao para conseguir dos Ligas y acabar así con la sequía. El lunar fue no conseguir la Libertadores. Para el recuerdo el 6-1 que endosaron los brasileños a Boca en la fase de grupos con una sensacional actuación de Roberto Carlos, que hizo un gol.

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Agria experiencia en el Inter. Roberto Carlos da el salto a Europa en 1995 de la mano del Inter. Su temporada fue decepcionante. No es el aspecto individual, donde brilló con siete goles; sino en el aspecto colectivo en la que no ganó ningún título. Tampoco tuvo una aclimatación agradable al juego del equipo. Hodgson, entrenador en aquel momento, decidió situarle de extremo, lo que limitaba mucho su juego por el que había destacado en sus inicios. "En el Inter me pusieron a jugar de extremo e incluso de delantero. El gran problema es que yo en los primeros siete partidos metí siete goles. Entonces me pusieron arriba y sufrí un montón. Hablé con el presidente para decirle que no podía jugar ahí porque luego venía la Copa América y para ir yo tenía que jugar de lateral", comentó hace dos meses en declaraciones en las redes sociales de FIFA. “Hodgson me destruyó, me hizo jugar en el centro del campo. Así no iba a tener ninguna oportunidad. No es que nos llevásemos mal, es que no sabía de fútbol”.

El Real Madrid le encumbra. "En diez minutos me desvinculé del Inter y fiché por el Real Madrid". Con estas palabras definía Roberto Carlos su paso del equipo italiano al conjunto blanco. Noche y día. Todo lo que no se valoró de Roberto Carlos en Milán, cambiará en Madrid, donde será uno de los jugadores más queridos por la afición. "Recuerdo la primera vez que jugué en el Bernabéu, delante de 80.000 personas. Yo estaba como... 'Ehh, ¿qué estoy haciendo aquí? ¿Y ahora qué sucede si cometo algún error?' ¡Era acojonante! Pero también fue uno de los mejores días de mi vida", comentó en 'The Player's Tribune' hace dos meses. El lateral llega como petición expresa de Capello y en el Real Madrid marcó una época. "Me fui al Madrid por él (Capello), es el entrenador más importante de mi vida”. En su primer partido ya dejó muestras de lo que podía dar, con un gol clave ante el Deportivo en Riazor, para sumar un punto. Su velocidad por banda asombró en el Santiago Bernabéu y esa temporada se coronó con su primer título liguero en España. Además, lo hizo con mucho protagonismo, cinco goles en 42 partidos. Un año después, y de nuevo con un papel importante, ayudó a ganar al Real Madrid su séptima Copa de Europa tras 32 años de sequía en dicho torneo. "Llegamos a la final contra la Juventus sin ser los favoritos. La noche anterior a la final, ninguno de nosotros pudo dormir. Si tuviera que elegir mi momento favorito de mis años en el Real Madrid, sería aquel triunfo", dijo el exjugador.

La época de los 'Galácticos'. Roberto Carlos fue integrante de una de las mejores épocas que se recuerdan en Madrid: la era de los 'Galácticos'. Así se denominó a el periodo comprendido entre el año 2000 y 2006, con Florentino Pérez en la presidencia blanca, y en el que trajo a jugadores de talla mundial: Figo, Zidane, Ronaldo y Beckham. "Llegabas al vestuario, te sentabas, mirabas a tu alrededor y veías al ganador del Balón de Oro, al jugador del año en España, al Pichichi, al mejor portero del mundo. Ser parte de ese ambiente fue muy especial. A veces me sentaba y pensaba: 'Mira de dónde has venido y mira dónde estás ahora'. Sentía orgullo", comentó el brasileño. Fue una época de luces y sombras. Durante las primeras tres temporadas se alzó con dos Ligas, dos Champions, una Supercopa de Europa, dos Supercopas de España y una Intercontinental. Las sombras llegaron en los tres años siguientes, en los que no se ganó ningún título. En octubre del pasado año, el propio jugador reconoció en una entrevista en 'Canal 11', algunas de las 'excentricidades' que se vivían en el vestuario blanco: "Del Bosque ponía los entrenamientos por las tardes porque casi nadie llegaba a los de la mañana. No sé cómo pudimos hacer tantas tonterías. Acababa cada partido y todo era avión privado. Nos encontrábamos en la terminal privada de Barajas. Beckham iba a no sé dónde, Figo, Zidane iba a tal lugar, Ronaldo, yo... Rezaba para que los partidos fuesen los sábados para poder ir a la Fórmula 1 los domingos".

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La Liga del 'Clavo ardiendo'. Roberto Carlos se despidió del Real Madrid con una de las Ligas más recordadas en el conjunto madrileño y también una de las más igualadas (no se decidió hasta la última jornada): "Mi último partido en el club fue el 17 de junio de 2007. Recibimos al Mallorca en el Bernabéu, en la última jornada de la temporada, y estábamos igualados a puntos con el Barcelona que se enfrentaba al Nàstic. Si ambos vencíamos, nosotros sabíamos que nos quedaríamos con el título, gracias a los enfrentamientos directos contra el Barça. Empezamos perdiendo, 0-1 desde temprano, pero en el segundo tiempo remontamos y ganamos 3-1. Fue una victoria increíble". Fue una Liga atípica, en la que el Real Madrid llegó a ir cinco puntos por debajo del Barcelona y que terminó llevándose la gloria con varias remontadas en el último suspiro. Roberto Carlos tuvo, de nuevo, papel protagonista con un gol contra el Recreativo en el 91' (jornada 35), que ponía el 2-3 en el marcador para dar vida a los merengues. El brasileño ponía así fin a una relación de once años, en los que disputó 527 partidos, anotando 69 goles.

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La Brasil del 'Joga Bonito'. Si la etapa de Roberto Carlos en el Real Madrid fue exitosa, con Brasil no sería menos. El lateral formó parte de una de las mejores hornadas de futbolistas que han pasado por el país iberoamericano: Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, Dida, Cafú... Además, ostenta el honor de ser el segundo jugador con más internacionalidades, con 125 encuentros, sólo por detrás de Cafú que sumó 142. Con Brasil, Roberto Carlos se alzó campeón de un Mundial (2002), dos Copas América (1997 y 1999) y una Copa Confederaciones (1997). Además de un subcampeonato en el Mundial de 1998 y la Copa América de 1995. En 2006 tras el Mundial de Alemania, el lateral anunció en un comunicado que dejaba la 'canarinha': "En la selección mi historia terminó. Quiero abrir espacio para una renovación. Espero que pueda entregar este número seis a alguien que continúe la victoriosa historia de Brasil".

"Cuando golpeo, veo que la pelota se va completamente fuera, pero el viento que entró por la derecha del estadio de Lyon, la devuelve a la portería. Es un milagro, algo que sólo sucede una vez en la vida. Veremos goles que se parecen a él pero iguales, no"

Explicación de la bomba inteligente a L'Equipe

La 'Bomba inteligente'. En 1997 Roberto Carlos convirtió un gol en una obra de arte. Nos encontramos en Le Tournoi de 1997, una competición amistosa que tuvo a grandes selecciones del panorama mundial. En el partido contra Francia, el brasileño anotó el para muchos, mejor gol de falta de la historia. El lanzamiento se produjo a una distancia de 35 metros, el balón cogió 137 kilómetros por hora y la curva que hizo el balón de fuera para adentro desafió todas las leyes de la física. "Cuando golpeo, veo que la pelota se va completamente fuera, pero el viento que entró por la derecha del estadio de Lyon, la devuelve a la portería. Es un milagro, algo que sólo sucede una vez en la vida. Veremos goles que se parecen a él pero iguales, no", comentó el exjugador en L'Equipe, y añadió: "Me puse completamente de frente al balón para que Barthez no entendiera lo que quería hacer, intentaba que él pensara que que podía golpear por encima de la barrera. Cuando vi que él no se estaba moviendo, cambié la dirección de mi carrera".

Sus últimos años como profesional. Tras salir del Real Madrid, Roberto Carlos empieza a jugar en equipos de menor nivel. En sus últimos cuatro años como profesional jugará en el Fenerbahçe, Corinthians y Anzhi. Con los turcos, además, sumará sus dos últimos títulos como profesional, con dos Supercopas turcas, llegando a un total de 21 trofeos en sus 21 años como jugador. A pesar de que en 2006 confirmó que su etapa en la Selección brasileña había finalizado, en 2010, cuando militaba en el Corinthians, se ofreció al seleccionador Dunga para disputar el Mundial de Sudáfrica. Sin embargo, su excompañero no le convocó.

Trayectoria como entrenador. Tras retirarse como jugador, Roberto Carlos inició su carrera en los banquillos como entrenador. Una andadura hasta el momento corta. Nada más colgar las botas en el Anzhi, se le nombró como nuevo entrenador del equipo ruso. Entre 2013 y 2015 estuvo a cargo del Sivasspor y Akhisar Belediyespor, de Turquía, el Al Arabi, de Catar y el Dehli Dynamos, de India. En este último equipo firmó un contrato de entrenador jugador, disputando sus tres últimos partidos en dicho equipo.

Trofeos individuales. Roberto Carlos brilló a lo largo de su carrera y a pesar de que la mayor parte de los trofeos individuales están reservados para los futbolistas netamente atacantes, tiene un amplio repertorio digno de envidiar. En su haber está un segundo puesto en el FIFA World Player (1997), un Balón de Plata (2002), dos veces integrante del equipo del año de la UEFA y mejor defensa de la Champions (2002 y 2003), un Golden Foot (2008)... Éxitos que demuestran que lo conseguido a nivel colectivo, no fue por casualidad.

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