
"Andrea tiene algo que no se ve a menudo. Su visión de juego, aquello que sabe hacer, aquello que sabe construir, hacen de él un fuera de serie". Así definió Roberto Baggio a Pirlo en 2007. Andrea cambió la idea del fútbol de toque. Destacó por su gran visión y dominio total del juego, con excelente manejo del balón y un extraordinario lanzamiento de falta (comparte el récord de goles de falta de la Serie A junto a Mihajlovic, con 28 tantos). Pirlo creaba fútbol y los equipos jugaban al compás que él marcaba. “Cuando terminaba el entrenamiento tenía que cortar la luz para obligar a Andrea a irse a casa. De lo contrario habría practicado durante toda la noche”, contó, Franco Coloma, exentrenador de la Reggina.
Brescia, debut precoz. Pirlo estuvo ligado al fútbol desde bien pequeño. Con cuatro años jugaba partidos en la playa con su hermano Iván y sus amigos (dos años mayores que él). El italiano vivía por y para el fútbol. Comenzó su carrera en el Brescia. A los 15 ya estaba en la élite profesional y a los 16 años y dos días debuta en la Serie A, siendo el jugador más joven de la historia en hacerlo. En sus inicios comenzó jugando como mediapunta y con el tiempo variará su posición a la de medio centro, para convertirse en uno de los grandes del fútbol.
LUCA TURI (EPA)
Inicios en la Serie A. Los inicios de Pirlo en la Serie A fueron 'duros'. En los primeros años no encontró la continuidad que deseaba. Entre 1998 y 2002 jugará en tres equipos diferentes. Inter, Reggina, Inter, de nuevo y Brescia. "Llegué muy joven, con 18 años y en una época convulsa con muchos cambios de entrenador. Además, en mi puesto había gente del nivel de Baggio o Djorkaeff. Apenas tenía continuidad. Eso sí, la experiencia fue imborrable", dijo en 2015 sobre su etapa en el Inter, en una entrevista en ABC.
Roberto Baggio, uno de sus ídolos. Pirlo jugará en los primeros años en el Calcio con uno de sus ídolos de la infancia: Roberto Baggio. Con el ariete italiano coincidirá en el Inter, en 1998 y en el Brescia, en 2001. "Tuve la oportunidad de jugar en el mismo equipo que lo hacía el futbolista al que siempre admiré. Un sueño que difícilmente se hace realidad. Me siento un privilegiado por ello", dijo Pirlo en ABC. Baggio le reconoció como uno de los grandes jugadores de Italia años después, cuando Pirlo ya estaba asentado en el Milan: "Pirlo es un jugador fundamental tanto para el Milan como para la selección italiana. Cuando Andrea y yo jugábamos juntos, todo dependía de él".
Ancelotti, su "padre futbolístico". En la temporada 2001-02, el Milán apuesta fuerte por Pirlo y tras un pago de 18 millones de euros, (más el traspaso de Brncic), se convierte en rossonero. Andrea se encuentra allí con Ancelotti, entrenador por aquel entonces; y este tendrá papel un fundamental en la carrera de Pirlo. El italiano decide recolocarle para aprovechar toda su visión de juego y lo sitúa de medio centro organizador, donde se convertirá en uno de los mejores de la historia. Antes ya había probado en esta demarcación, pero Ancelotti es el que le dará continuidad. "Ancelotti supuso un antes y un después en mi trayectoria. Dejé de jugar de media punta para hacerlo de organizador. Ahí empezó mi verdadera carrera. Le debo mucho, es mi padre futbolístico. Él me hizo llegar a la cima de este deporte". Ancelotti consigue un cambio de tendencia en el fútbol mundial, como reconoció Pirlo. Antes, la posición de medio centro defensivo estaba atribuída a los centrocampistas con la idea de "destruir antes que construir". Tras situar a Pirlo, un virtuoso del balón, en dicho puesto, el resto de equipos empezaron a cambiar la tendencia.
Adam Davy - EMPICS (EMPICS/PA Images via Getty Image)
Una Champions con especial cariño. Con el Milan, Pirlo ganará dos Champions. Una en 2003, contra la Juventus y otra en 2007, contra el Liverpool. Aunque en ambas finales Andrea fue titular, el centrocampista recuerda con especial cariño la primera: "Fue en un derbi y por penaltis. A mayor emoción, mayor felicidad tanto en el fútbol, como en la vida". Por aquel entonces el Milan contaba con jugadores como Nesta, Maldini, Gattusso, Seedorf, Rui Costa, Shevchenko, Inzaghi...
Estambul, su momento más amargo. La final de Champions ante el Liverpool, disputada en 2005, supuso el recuerdo más amargo de la carrera de Pirlo. La final pasó a la historia conocida como 'El Milagro de Estambul'. El Milan ganaba al descanso por 3-0, con dos goles de Crespo y uno de Maldini. El Liverpool, en una segunda parte apoteósica, igualó el resultado en siete minutos perfectos. Gerrard, Smicer y Xabi Alonso, tras fallar un penalti, pusieron el 3-3 en el marcador. Dudek, exportero del Real Madrid y meta del Liverpool durante la final, se erigió como héroe con varias paradas de mérito. A minutos del final tuvo dos intervenciones milagrosas en sendos disparos de Shevchenko, casi a puerta vacía. La tanda de penaltis tampoco iba a ir mejor para el Milan. Serginho y el propio Pirlo empezaron fallado los dos primeros penaltis para los italianos y Shevchenko marró el definitivo. La derrota fue un palo muy duro para Andrea, que incluso pensó en retirarse. "No sólo nos remontaron un 3-0 en siete minutos, sino que Dudek paró con los ojos cerrados un trallazo de Shevchenko en el área pequeña. Hay señales contra las que no se puede luchar. Tras aquel partido me dieron ganas de dejar el fútbol. Ya no me sentía futbolista, ni siquiera me sentía hombre. No podía ni mirarme al espejo. Después de esa final creamos una enfermedad con muchos síntomas, el 'síndrome de Estambul'. Sigo sin entender qué es lo que sucedió esa noche", comenta el propio Pirlo.
Fichaje frustrado para Real Madrid y Barcelona. Los dos equipos más grandes de España estuvieron detrás de Pirlo. El italiano lo llegó a tener acordado con el Real Madrid como reconoció en su autobiografía. “Yo pertenecía al Real Madrid, no al Milan. Yo era jugador del Real Madrid en mi cabeza, en mi corazón y en mi alma. Tenía un contrato de cinco años esperándome allí y un salario que no era de este mundo. Parecía que algunas personas en Milán habían hecho algo mal, o eso es lo que se comentaba. El Calciopoli era el segundo tema del que más hablaba la gente, detrás sólo de la tanda de penaltis que ganamos en Alemania (la final del Mundial 2006). Yo pensaba en el Real Madrid. Es una lástima que se esfumara de la forma que lo hizo”. Adriano Galliani, máxima autoridad en el Milan por aquel entonces, convenció al jugador. “Andrea, amigo, no vas a ninguna parte”, le dijo. Seguidamente sacó una cajita con un contrato: “No te vas porque vas a firmar esto. Es por cinco años y hemos dejado los detalles del salario en blanco para que puedas escribir lo que quieras”. Finalmente Pirlo renovó con el Milan. El italiano y el Real Madrid tuvieron otro 'encuentro amoroso' años mas tarde. En 2013, en un Real Madrid-Juventus en el Bernabéu, el jugador fue ovacionado por todos los aficionados. "Es imposible olvidarse de aquello. Aún me emociono con la ovación del público del Madrid. En ese campo había 80.000 espectadores con los que nunca había tenido trato, todos ellos aficionados del equipo rival, y lo que hacen es dedicarme una ovación cuando soy sustituido", comentó Pirlo en ABC.
En 2010 apareció en escena el Barça de Guardiola. El propio entrenador habló con el jugador según cuenta en su autobiografía: “Somos ya muy fuertes, la verdad es que no podría pedir nada mejor, pero tú eres la guinda del pastel. Estamos buscando un centrocampista que se alterne con Xavi, Iniesta y Busquets, y ese eres tú. Tienes todos los atributos para jugar en el Barcelona”. Sin embargo no pudo darse.
Mundial 2006, su mejor recuerdo. En el año 2006 Pirlo es un líder asentado en el Milan y en la Selección italiana. El Mundial de Alemania supondrá el mejor recuerdo de la carrera del medio centro. Como dice el dicho, 'lo que bien empieza, bien acaba'. Pirlo empezó el campeonato anotando un gol ante Ghana desde 30 metros y en la final contra Francia, fue dueño y señor del juego. Dio la asistencia a Materazzi en su tanto y además anotó un gol en la tanda de penaltis. El italiano fue nombrado como mejor jugador del partido y se llevó el Balón de Bronce del Mundial. "Es un líder silencioso, habla con sus pies", dijo el selecionador Lippi. Al ser preguntado si sintió presión, Andrea contestó: "No siento presión. Me da igual. Pasé la tarde del domingo 9 de julio de 2006 en Berlín durmiendo y jugando a la PlayStation. Por la noche, salí y gané la Copa del Mundo".
La Juventus, un cambio de aires. En 2011 Pirlo necesitaba un encontrar un reto ganador tras varios tropiezos europeos con el Milan. "Tras una década en el Milan necesitaba un cambio de aires. Mi carrera me pedía nuevos estímulos. Había algo dentro de mí que no funcionaba. No tenía buenas sensaciones. El Milan pasaba por años malos y el cuerpo me pedía volver a ganar, estar en un equipo con aspiraciones a todo", afirmó Pirlo. En su autobiografía narra un hecho curioso de su despedida del club milanista. Galliani le regaló una pluma Cartier, con tinta azul y el escudo del club: “Una pluma preciosa, pero sigue siendo una pluma. Llena de tinta azul banal. Cuando me la dió, Adriano Galliani me dijo: 'Asegúrese de no utilizarla para firmar el contrato con la Juventus'. Como regalo de despedida me esperaba algo más que eso. Mis 10 años en el Milan han sido así pero estando allí sonreí de todos modos”. Una vez finalizada la temporada 2010-11, firma con la Juventus en busca de nuevas aspiraciones. El fichaje fue muy celebrado por sus nuevos compañeros. "Cuando Andrea me dijo que ficharía por nosotros, lo primero que pensé fue: 'esto no podría ser mejor'. Un jugador de su nivel y con esa habilidad, que además estaba libre, creo que fue la firma del siglo", comentó Buffon en la web de la FIFA. Con la Vecchia Signora seguirá triunfando en la Serie A, llevándose cuatro títulos de Liga en cuatro años.
Jugador franquicia del New York City. En 2015 queda libre de la Juventus y firma por el New York City, de la MLS, convirtiéndose en el tercer jugador franquicia del equipo junto a Villa y Lampard. Su sueldo, ocho millones de dólares, le convierten en el jugador mejor pagado de la Liga. En Estados Unidos estará hasta 2017, cuando cuelga las botas definitivamente. Un mes después de su marcha, el alcalde de Nueva York decidió declarar el 6 de diciembre como Día de Andrea Pirlo. En 2018 tuvo un partido homenaje en el Giuseppe Meazza, llamado: 'La Noche del Maestro'. Al encuentro asistieron más de 50.000 personas y participaron jugadores como Buffon, Baggio y Lampard, entre otros.
MARCO BERTORELLO (AFP)
Etapa postretiro y palmarés. Pirlo siempre fue amante del buen vino, por lo que decidió dedicarse al negocio. El exfutbolista tiene una bodega que produce entre 15.000 y 20.000 botellas al año. Además ha escrito una autobiografía titulada 'Pienso, luego juego' en la que detalla curiosidades de su carrera, algunas utilizadas en este reportaje. En agosto de 2020 decidió tomar las riendas del banquillo de la Juventus tras el cese de Sarri. Su palmarés es abrumador y en el que destaca: un Mundial, dos Champions, seis Serie A, dos Copas y tres Supercopas italianas y una Eurocopa Sub-21. Los títulos y distinciones individuales son innumerables, pero sin duda alguna al dilatado palmarés de Pirlo sólo le faltó la guinda: un Balón de Oro. Algo, por supuesto, más que merecido.