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Estrategia espacial en la Primera Guerra Cylon

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Estrategia espacial en la Primera Guerra Cylon

Battlestar Galactica Deadlock es un interesante juego de estrategia por turnos ambientado en el universo de la serie y en el que se hace especial hincapié en los combates espaciales.

En el origen de la edad de oro de las series Battlestar Galactica compartió podio con los grandes del género: Los Soprano, The Wire, … por lo que no es de extrañar que la compañía australiana Black Label Games utilizara el enorme tirón que generó para trasladar los famosos combates entre cylons y humanos a un más que interesante juego de estrategia por turnos.

La historia aquí se sitúa cuarenta años antes que los hechos narrados en Galactica, durante la Primera Guerra Cylon, en la que los robots se rebelaron contra sus creadores y tuvieron en jaque al gobierno de las Doce Colonias de Kobol. Tras un primer ataque devastador el usuario tiene la misión de dar la vuelta a un conflicto que pinta mal para la raza humana. Al frente del astillero Daidalos tiene que reconstruir una flota con la que hacer frente a los cylons.

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Dos planos.

El juego, muy al estilo de los Total War, se mueve en dos planos. Hay un por un lado un mapa general en el que se representa el universo conocido y por otro, los escenarios en los que se desarrollan las batallas cuando se encuentran naves de ambos bandos.

En el mapa general se controlan los recursos: el Tylium y los Puntos de Solicitud. El primero de ellos funciona como combustible de las naves y como material de fabricación de las mismas. Su suministro depende de las colonias y estas lo efectuarán en función del grado de protección que se les ofrezca. Es decir, que si una colonia sufre un ataque y no se acude en su auxilio, su gobierno terminará abandonando la alianza y, por lo tanto, dejará de enviar el preciado Tylium. En cuanto a los Puntos de Solicitud, se consiguen a través de misiones determinadas y son invertidos en el diseño de nuevas naves y el reclutamiento de oficiales.

Las decisiones estratégicas en este plano son reducidas: qué tipo de naves y cuántas construir, dónde mover las flotas y si gastar más o menos recursos para reducir el tiempo de construcción en los astilleros.

Combates por turnos

El meollo del juego y la parte más atractiva reside en los enfrentamientos espaciales cuando se encuentran dos flotas enemigas. Se abre un mapa de escenario tridimensional en el que se colocan las naves y mediante un sistema de turnos se resuelven los enfrentamientos. Aquí sí se abre un enorme abanico de opciones tácticas. En primer lugar hay que elegir la estrategia en función del tipo de naves que compongan la flota, al comienzo solo se podrán comandar cuatro naves grandes, pero a medida que se progrese en el juego, se pueden emplear hasta siete. Habrá que elegir el armamento, su colocación en un espacio tridimensional y el uso de las escuadrillas de apoyo (Vipers y Raptors). El turno se desarrolla en dos fases: planificación y ejecución. En la primera se decide el tipo de movimiento que hace la nave y el tipo de ataque que efectúa si está en rango de ello, en la segunda, en la que ya no se puede intervenir, se ejecutan las acciones.

Esto da lugar a unos combates profundamente tácticos donde caben todo tipo de estrategias ya que al ser un espacio tridimensional pueden efectuarse movimientos de apilamiento o de escudo que otros juegos no permiten.

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Ambientación y gráficos.

Todo lo que aparece en Battlestar Galactica Deadlock está inspirado de manera más o menos directa de la serie, naves, personajes e incluso sonidos son perfectamente reconocibles. Todo está hecho con bastante mimo y con una gran atención al detalle. Situaciones como el pirateo de las naves por parte de los cylons, los saltos FTL o los contactos del Dradis se han implementado de manera natural dentro de la mecánica del juego.

El diseño de las naves es idéntico y son perfectamente reconocibles en plena batalla, los escenarios que sirven de fondo para las batallas son algo repetitivos, pero tampoco se puede esperar un gran alarde aquí pues se trata de enfrentamientos en pleno espacio sideral.

El manejo de los menús es bastante sencillo y todo funciona de una manera bastante intuitiva, al principio puede costar algo hacerse con la mecánica de movimientos de la nave, sobre todo para sacarle el máximo partido, pero tras unos cuantos combates todo se vuelve más fácil.

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Un juego que sigue expandiéndose

Si ya de por si Deadlock resulta bastante atractivo, las periódicas expansiones que va publicando Siletherine hacen de él un juego que se alarga en el tiempo y que va enriqueciéndose con nuevas experiencias.

Hasta ahora hay cuatro DLC: Reinforcement Pack, que incluye cuatro tipos de naves nueva y tres minas; Broken Alliance, que incluye otra campaña con 8 misiones , cuatro naves y dos escuadrones inéditos; Anabasis, cuya principal novedad es un modo supervivencia al estilo del que se vio en la serie, tres tipos de munición, mapas para escaramuzas y doce nuevos tipos de misión; y por último está Sin and Sacrifice, con otra gran campaña que enlaza con las anteriores y que está compuesta por once misiones, pistas de audio entre naves que aumentan el grado de realismo y dos poderosas naves, que van a cambiar el estilo de combate del juego.

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