JUEGO SEGURO

Los once mandamientos de los usuarios para el Juego Seguro

La DGOJ divide en dos tramos los derechos y las obligaciones de los ciudadanos. Sus derechos son ocho. Las obligaciones, tres.

Los once mandamientos de los usuarios para el Juego Seguro
AMANDA PEROBELLI REUTERS

Juego Seguro. 18+ Juega con Responsabilidad.

Los participantes en las actividades del juego reguladas por la Dirección General del Juego (DGOJ) tienen derechos. También obligaciones. El organismo, encargado de velar por el buen hacer en todas actividades relacionadas con la actividad en España, establece como once el total de estos ‘mandamientos’ divididos entre los derechos del participante (que son ocho) y las obligaciones (tres en total).

El conjunto de estas obligaciones y derechos establecen un marco básico que permite la regulación de la actividad para garantizar que el ciudadano que ejerce el juego, lo hace con plenas garantías, pero sin fomentar abusos ante los operadores, que son también parte legítima de la actividad.

Derechos de lo usuarios del juego.

1.- El usuario de la actividad del juego tiene derecho a obtener información que sea clara y veraz sobre las reglas del juego en el que desea participar. Se trata de un derecho fundamental toda vez que, al fijarse un marco de la actividad, evita estafas y posibles engaños, además de tener claro qué puede reclamar y qué.

2.- Cobrar los premios de aquellos juegos en los que participe en el tiempo y en las formas que dictan estas reglas del juego. También se trata de otro pilar fundamental de la actividad, para evitar dilaciones e incluso casos en los que el operador de juego no ejecute su obligación de pago para con los usuarios.

3.- El usuario tiene derecho a participar, a jugar el tiempo que le corresponda de la partida que se trate en función del precio que haya abonado. Esto implica que el operador de juego no podrá expulsar al ciudadano del juego en el que actúa ante de lo que se fija en las normas.

4.- El usuario tiene derecho a jugar libremente. Esto es, a participar (o no) en función de sus deseos personales y en ningún caso bajo coacciones u otro tipos de presiones.

5.- Otro de los pilares fundamentales de los derechos, por referirse al dinero del usuario, es el conocer en cualquier momento, primero, cual es el importe de aquello en lo que ha apostado y, segundo, el saldo completo que le queda en su cuenta. De esta manera también se evitan estafas con cobros indebidos y permiten al usuario tener un control de las cantidades que quiere jugar.

6.- Identificarse de modo seguro. Esto significa que el usuario deberá gozar de la máxima protección cuando esté ejerciendo el juego, de tal manera que sus datos no puedan ser violentados en ningún momento. La protección también es clave en la actividad del juego.

7.- El ciudadano que participa del juego debe tener acceso a la identidad del operador del juego y conocer de él todos los datos que la ley le obligue La opacidad en este apartado es una práctica peligrosa. De ahí la obligación a facilitar esta información al usuario final.

8.- Por último, el usuario tiene derecho a recibir por parte de los operadores y también del Estado a través de la Dirección General de Ordenación del Juego información sobre cómo ejercer la práctica responsable del juego, para evitar actitudes compulsivas o peligrosas que pudieran derivar en un riesgo para su salud.

Obligaciones de usuarios del juego

1.- Identificarse ante los operadores de juego. Los ciudadanos deben aportar también información veraz y concreta sobre quién es a la hora de jugar, para evitar actividades que puedan invitar a malas prácticas.

2.- Al igual que el ciudadano tiene derecho a conocer las normas, está obligado a cumplirlas y no salirse de los marcos que establecen las reglas fijadas por el operador.

3.- El usuario, por último, está obligado a no modificar el normal desarrollo de los juegos, esto es, no puede violentar de cualquier manera el transcurso de la actividad para evitar riesgos ante el operador y también ante otros usuarios.