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SOCIEDAD

La confesión de un hombre a su hija en su lecho de muerte: era un fugitivo y tenía otra identidad

Thomas Randele en realidad se llamaba Theodore Conrad. Se cambió el nombre tras robar más de 200.000 dólares en un banco de Ohio.

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La confesión de un hombre a su hija en su lecho de muerte: era un fugitivo y tenía otra identidad
Ross Anthony Willis/Fairfax Media/Getty Images

Thomas Randele se moría de cáncer de pulmón, pero antes de cruzar a la otra vida le contó a su hija su mayor secreto: en realidad se llamaba Theodore Conrad, y era un fugitivo buscado por la justicia estadounidense durante más de cinco décadas por haber robado 215.000 dólares en un banco de Ohio cuando tenía 20 años.

Tras la confesión, pidió a su hija que no buscase información sobre él. Pero como la curiosidad mató al gato, Ashley Randele hizo lo que cualquier persona con curiosidad haría e investigó esa misma noche el nombre de su padre en internet. “Estaba sola en la habitación de mi infancia y busqué en Google ‘Ted Conrad desaparecido’, y lo primero que apareció fue algo así como ‘Cajero roba banco’. Yo estaba como, ‘Oh Dios mío, este es mi padre’”, explica la mujer a CNN.

Ashley encontró “cientos y cientos de artículos” sobre su padre. Durante su nueva vida, Thomas Randele fue vendedor de coches y un jugador profesional de golf. Tras el robo, se casó y tuvo una única hija. Sin embargo, antes de todo eso, fue Ted Conrad, un profesional ladrón de bancos que llegó a cometer un atraco valorado en la actualidad en 1,7 millones de dólares.

Ashley le contó la confesión a su madre un día después. “Estaba leyendo los artículos en Internet y no paraba de decir: ‘¡Dios mío! Dios mío!”, durante unos 10 minutos [...] Le conocía desde hacía más de 40 años, y enterarse de este enorme secreto... No puedo imaginar lo traumatizante que fue para ella”, explica la hija al medio citado.

Tras el robó, Conrad desapareció del mapa. Aunque las autoridades recibieron pistas sobre su paradero (California, Hawai, Texas y Orego, entre otros estados de EEUU), pero todos esos indicios fueron falsos. Mientras tanto, el fugitivo vivía una nueva vida bajo el nombre de Randele en Massachusetts. Una de las principales curiosidades del caso era la atracción que sentía el ladrón por la película “El caso Thomas Crown”, en la que se cuenta cómo un apuesto hombre de negocios millonario roba un banco de Boston por diversión.

Los amigos de Conrad contaron a las autoridades de Ohio que este habría visto la película varias veces antes de perpetrar el robo. Para llevar a cabo el robo, Conrad consiguió un trabajo dentro del banco.

Decidieron esperar para contárselo a las autoridades

Tanto su hija como su esposa jamás sospecharon de Thomas, pero cuentan que una vez supieron la realidad, muchas de las incongruencias comenzaron a tener sentido. Por ejemplo, de joven siempre iba bien afeitado, mientras que en la actualidad llevaba barba y solía vestir con una gorra. Además, siempre se negó a viajar fuera de Estados Unidos. “Él siempre decía que había tantas cosas interesantes que ver en Estados Unidos. No necesitaba salir del país”, explica su hija.

Al conocer el secreto, las dos mujeres decidieron no contar nada a las autoridades, pues no querían ver a su padre enfermo de 71 años ingresando en prisión. “Lo primero que mamá y yo le dijimos fue: ‘Te queremos mucho’. Y descubrir esto no cambia que te amamos. Pero necesitamos hablar de ello”, le dijeron.

“No pude enojarme con él en ese momento, porque me parecía algo injusto. Estaba tratando de sacarle la mayor cantidad de información posible, solo porque quieres saber... Pude estar enojada después de su muerte”, señala la hija. El padre, finalmente, murió dos meses después de su confesión.

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