Salud

Salud

LIVE&LIFE / NUTRICIÓN

El problema de las dietas

De la alcachofa, del helado, disociada, Dukan... Las dietas exprés son las preferidas para perder los kilos extras pero las menos efectivas. Además, el porcentaje de abandono es altísimo.

Prado Campos

Un día a piña, comer únicamente proteínas, alcachofas o alimentos púrpuras. La promesa: bajar tres o cinco kilos en una semana. Y la verdad: Los milagros no existen. Las dietas exprés son las preferidas por todos para perder los kilos de más, especialmente tras la Navidad o antes de la llegada del verano, pero no son las más efectivas según los expertos.

El problema es que los resultados no son perdurables y provocan ese efecto yo-yó que hace que el resto del año, las personas que hacen una dieta exprés estén subiendo y bajando peso continuamente. Pero, además, son las más fáciles de abandonar. Hasta un 60% de mujeres que hacen dieta por su cuenta la abandonan antes de conseguir su objetivo y un 70% de las que la acaban, recuperan lo perdido en menos de tres meses, afirma un estudio realizado por www.myBodyStores.com junto a la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas. El aburrimiento que provocan estas dietas exprés basadas normalmente en un tipo de alimento y la falta de control de un especialista son las principales causas del abandono.

Pero los efectos perjudiciales de las dietas milagrosas no acaban aquí. Junto al temido rebote, también son negativas para la salud al poner en riesgo los niveles de hierro, vitamina D y ácido fólico y hasta pueden provocar trastornos alimentarios.

¿Y cómo perdemos peso?

Lo principal es no tomar atajos y ser constantes y perseverantes además de pacientes. Los expertos aseguran que es fundamental hacer las cinco comidas diarias, cocinar al vapor, a la plancha o al horno, consumir diariamente hortalizas, frutas y lácteos, comer sentados y tranquilamente y beber agua en las comidas -a ser posible entre 1,5 a 2 litros-.

La otra clave es hacer ejercicio físico. Si el gimnasio o el deporte como tal se nos resisten, unos trucos buenos son no abusar del coche o el transporte público y emplear los trayectos de casa al trabajo para caminar o subir y bajar escaleras en vez de coger el ascensor.

Estadísticas AS.com