TVMEDIA / REALITIES
Orgullo #trospido
La tele ya no se ve. La tele se twittea. Tanto que de la fiebre que despiertan algunos de estos programas en la famosa red social ha servido para crear un nuevo término: 'Tróspido'. Un palabro que resume a la perfección el espíritu evasivo de estos 'placeres culpables' audiovisuales que, con el móvil en mano, se convierten en una experiencia total a la que caer rendidos sin resistencia.
Claudio M. de Prado
Su origen lo encontramos en 'Quién quiere casarse con mi hijo', el reality de Cuatro del que ahora se está emitiendo una segunda temporada que, si bien no llega a la altura de la anterior, se comporta como una digna sucesora. Y no es que no merezca el éxito, sino que la competencia está cada vez más dura.
Tanto que los programas ya no miden su importancia en audiencias, sino en el número de trending topics conseguidos durante su emisión. Bien lo saben los responsables de algunos espacios de la nueva temporada como 'La voz' o 'Tu cara me suena', en la que la actitud de jurados como Melendi o Bisbal y participantes como la guapísima Anna Simon imitando a Kylie Minogue provocan un tsunami de comentarios en Twitter cada vez que hacen su aparición.
Claro que en televisión nada puede darse por sentado, y si ya pensábamos que lo habíamos visto todo, mejor sentarse y volverlo a pensar. ¿Por qué? Pues simplemente porque MTV acaba de anunciar que este domingo comienza la emisión del esperadísimo 'Gandía Shore', la adaptación española de 'Jersey Shore' grabada en la pequeña localidad valenciana que llega plagada de polémica antes de su estreno.
Un reality de convivencia con protagonistas llenos de tatuajes, silicona, músculos, extensiones y ropa ajustada al que los responsables de la cadena han presentado como un espacio que llega a la televisión "sin censura y con escenas que ruborizan". La perfecta definición de lo tróspido, vamos.
