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Si realmente quieres adelgazar, almuerza a las 11 de la mañana y cena a las 2 de la tarde

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Si realmente quieres adelgazar, almuerza a las 11 de la mañana y cena a las 2 de la tarde

Chico comiendo un yogur

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Pese a las advertencias de que hay que respetar todas las comidas, un nuevo estudio afirma que saltarse la cena (o cenar tempranísimo) es lo más efectivo para perder peso

Es lo que siempre nos han dicho: prescindir de alguna de las comidas diarias para quemar grasa más rápido es un error grave ya que provoca un mayor aumento de insulina, lo que conlleva una mayor sensación de apetito que nos haría devorar en la siguiente comida. Sin embargo, una nueva investigación llevada a cabo por un profesor de la Universidad de Alamaba en Birmingham (EE UU), presentado en el congreso de la Obesity Society´s, sugiere que realizar las comidas en poco tiempo y saltarse la cena podría tener efectos positivos en su salud, entre ellos, la pérdida efectiva de grasa. De hecho, los mejores resultados entre los participantes llegaron cuando estos solo ingerían alimentos entre las 8 de la mañana y las 2 de la tarde.

El estudio concluía que las personas con sobrepeso que comieron durante el día y ayunaron en la cena presentaron menos alteraciones en su sensación de hambre y quemaron más calorías durante la noche. A pesar de que no deja claro si existe una asociación directa entre el ayuno nocturno y la pérdida de peso, los resultados del estudio resultan relevantes en el ámbito de la nutrición, ya que sí se han demostrado los beneficios de esta práctica sobre todo en personas con sobrepeso y obesidad.

No saltarse las cenas, sí cenar ligero

Andrea Marqués, nutricionista experta en gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) no recomienda la práctica de saltarse las comidas pero sí apuesta por las cenas ligeras y la adaptación de los hábitos alimentarios a nuestros ritmos cronobiológicos, es decir, al reloj biológico del cuerpo. “Desde el IMEO no alentamos a prescindir de ninguna comida, a pesar de que la conclusión del estudio parece lógica”, comenta la experta.

Los periodos de ayuno nocturnos pueden ayudar a que se queme más grasa durante la noche ya que se ingieren menos alimentos de forma global. “Si evitamos estas comidas conducimos a nuestro organismo a que durante las horas en las que no obtiene ningún metabolito energético se vea obligado a utilizar la grasa como fuente de energía”, aclara. Mientras dormimos nuestro metabolismo continúa activo, sobre todo si descansamos bien y durante las horas recomendadas.

Por su parte, el doctor Adelardo Caballero, director del Instituto de Obesidad (IOB), reconoce que la ingesta de comida debe ser más moderada y limitada durante la cena pues, es cuando el cuerpo entra en un largo periodo de descanso y, por lo tanto, con un consumo muy restringido de energía. 

“Si algún momento del día es adecuado para el ayuno, es la noche. Además, cuando dormimos, la sensación de hambre va a pasar más desapercibida que en otros momentos del día, y puede facilitarnos el ‘ahorro’ de ingesta. Sin embargo, es una opción peligrosa para aquellas personas con tendencia a levantarse a media noche a comer, ya que en estos casos el nivel de hambre sí, sería mayor si no se ha ingerido nada a última hora de la tarde”, añade Caballero.

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