Domingo, 12 de Octubre de 2008
Ricardo González | 05/05/2008
El oro de Madrid vuelve a marcharse a Moscú. Se sabe bien el camino. El Palacio habla ruso por segunda vez en menos de un año. Primero fue aquel tiro de Holden en el Eurobasket que entristeció a la España de Gasol y ayer fue el triunfo de un equipo de leyenda ante toda una nación, el Maccabi, Israel. Fue el triunfo de un entrenador de los grandes, Ettore Messina. Me dirán que no es ruso, que es italiano. Pero tampoco lo era el seleccionador Blatt e hizo feliz al país como si fuera de la misma Siberia. Es lo que tiene eso de ganar.
Lo sabe bien Messina, que se sube al cajón de los elegidos. Alzó su cuarta Euroliga, sólo por detrás de Obradovic (6) y en el mismo escalón que Maljkovic, Ferrándiz y Gomelsky. Y la alzó tres horas después de anunciar su renovación con el CSKA. Adiós al sueño del Barça. En Moscú es un héroe y lo seguirá siendo. Acabó en 2006 con la pesadilla del antiguo equipo del Ejército Rojo, con 35 años de sequía.
El CSKA vuelve a reinar en el Viejo Continente, dos títulos en dos años, ambos ante el Maccabi, que llora su derrota. Pura impotencia. Incontestable superioridad. El CSKA ya es un gigante, y crece precisamente en Madrid, en casa del Rey de copas, la noche que la Cibeles se vistió de fiesta. Una celebración de dos colosos a la vez, en una ciudad que ayer fue capital mundial del deporte, de la alegría. Hubo tanta superioridad del campeón ruso en la cancha, como de la afición amarilla en la grada.
Primera parte vibrante, con un juego espectacular, en la que pese a las estrecheces (41-42), los de Messina daban sensación de poderío. Pedíamos mayor aportación de Morris, Halperin y un mermadísimo Vujcic, pero no la hubo. El kamikaze Bynum y la fuerza del uruguayo Batista eran un parche temporal. El apagón anotador del tercer cuarto condenó al Maccabi. Andersen daba clínics al poste bajo y Langdon, el MVP, hacía honor a su apodo: El Asesino de Alaska. Apenas dos nombres de un EQUIPAZO.
Es un premio a una temporada en la que quizás empezamos algo irregulares. Ante un equipo tan talentoso como Maccabi no podíamos bajar los brazos y no lo hicimos. El título es un premio a la afición, que ha recorrido miles de kilómetros, y al trabajo serio de una organización como CSKA".
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1 Gatinsky - 05-05-2008 - 17:37:42h
¿Pero Messina según Chichi Creus - inocente de militancia polaca - no estaba comprometido ya con el Bara ?...Tremendo, pero tremendo...
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La Comunidad desea suerte al baloncestista en su nuevo equipo