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MOTOR

De un breve a reyes del mundo

Márquez es uno de los campeones del mundo españoles como Nieto, Alonso o Sainz

JOSE JORDAN

AFP

El número 1 del Diario AS apenas llevaba un párrafo sobre Fórmula 1. En 50 años hemos crecido en todo: en motos, en rallys, en trial...

"El piloto mejicano Pedro Rodríguez será el jefe de filas de la escudería BRM para 1968, en sustitución de Jackie Stewart. Pedro Rodríguez, que tiene ahora veintisiete años de edad, corre desde hace catorce con Maseratti". Esa era, de principio a fin, la única noticia de motor publicada en la edición del Diario AS del 6 de diciembre de 1967. Ni rastro de motociclismo. Tampoco de rallys o de trial. El motor estaba entonces a la sombra de algunos monstruos de nuestra cultura deportiva como el fútbol, el ciclismo o el boxeo. Cuando el primer AS de la historia llegó a los quioscos, el motor español no podía siquiera imaginar los éxitos que estaban por llegar. Muchos. Hasta acostumbrarnos a comer caviar cada fin de semana.

Si echamos la vista atrás, a aquel 6 de diciembre de 1967, nos damos cuenta de lo mucho que el motor de nuestro país ha crecido. La tabla que acompaña estas líneas es suficientemente reveladora. Tomamos el motociclismo como botón de muestra, quizá porque disfrutaba ya de cierto protagonismo en aquellos años. El Mundial de 1967 no deparó ninguna victoria española, pero al año siguiente ya cantamos nuestra primera alegría. Fue el 5 de mayo. Llevó la firma de Salvador Cañellas, que se impuso en la carrera de 125cc del GP de España disputado en el trazado urbano de Montjuïc. Ganó con una Bultaco. Un año después, el 14 de septiembre de 1969, conquistábamos el primer título mundial.

La primera información de motor en el Diario AS.

Así lo contaba ("por teléfono", aclaraba la firma de la crónica publicada en aquella edición) el enviado especial del diario, Tomás Díaz Valdés, desde Opatija, entonces Yugoslavia. Hasta los países han cambiado...: "Por primera vez en la historia del deporte motociclista español se gana un título mundial. Ángel Nieto ha sido el artífice de este magno acontecimiento". Magno. Lo era, el éxito en tierras yugoslavas llevaba al piloto zamorano directamente hasta los libros de historia del motociclismo. Ahí se inició una carrera de títulos que nos llevaron hasta la cima de tripletes mágicos como el primero firmado por nuestros pilotos en 1988 (Sito Pons fue campeón en la categoría de 250cc y Jorge Martínez Aspar en las de 80cc y 125cc) y que desembocan en los 46 totales a los que pone rúbrica Marc Márquez con el conquistado en MotoGP en 2016.

Una Fórmula 1 en pañales

Pero del mismo modo que en 1967 aún no sabíamos lo que era ganar una carrera en el Mundial de motociclismo, tampoco lo sabíamos en el de Fórmula 1. Era un planeta desconocido. El primer título que contamos en AS fue el de Graham Hill, en 1968, al volante de un Lotus Ford Cosworth. La F-1 era Gran Bretaña, era Australia, con campeones como Jim Clark o Jack Brabham. Faltaban cuatro décadas para poder cantar el primer título de un español. Antes que eso llegaría la primera victoria: Fernando Alonso en el GP de Hungría 2003, Hungaroring quedará para siempre en el recuerdo. Ya en 2005 llegaría el primer título para nuestro automovilismo, en 2006 el segundo. Alonso fue el gran culpable de que en España se empezara a hablar de alerones, neumáticos y pit stops como si lo hiciéramos de fútbol o de cualquier otro deporte sellado en nuestro ADN. De manera natural. Pero con Alonso nos sumergimos de lleno en la F-1. Y ahí seguimos, entre DRS y fuerzas G, entre MGU-H y MGU-K, jeroglíficos que a día de hoy es la escudería Mercedes la que mejor saber resolver.

Reportaje sobre el Circuito del Jarama en el Diario AS del 8 de diciembre de 1967.

Ahí seguimos en motociclismo y en Fórmula 1, con peso y protagonismo en ambos campeonatos. En la F-1 volvemos a alinear en 2017 a dos pilotos, Alonso y Carlos Sainz. El asturiano, con el reto de devolver a McLaren Honda al lugar de la historia que les corresponde; el madrileño, en su tercera temporada en la máxima categoría del automovilismo, de nuevo con Toro Rosso. Pero no sólo de F-1 y MotoGP (y aquí incluyo a la categoría reina y a las competidísimas Moto2 y Moto3) vive el aficionado español.

Porque desde que el Diario AS echó a andar, nuestro motor ha dado un estirón digno de elogio. En algunos casos en disciplinas que por aquel 1967 aún no disputaban un Mundial. Como los rallys, donde Carlos Sainz nos hizo bicampeones (1990 y 1992); el trial, con el papel pionero de Jordi Tarrés y la catarata de títulos protagonizada posteriormente por Adam Raga, Toni Bou o Laia Sanz, que han conseguido que todo aquel que quiera ser alguien en el trial mundial deba hacer las maletas y venirse a entrenar a España; el Dakar, con Carlos Sainz, Nani Roma y Marc Coma como abanderados gracias a unos títulos que cuando nació esa aventura (1978) parecían impensables. Y en tantas otras ramas del mundo del motor, que no sólo es un buen terreno en el que pueda crecer sano y fuerte el talento, sino también la tecnología. Y todo aquello que rodea a las carreras. ¿Un ejemplo? Los circuitos, probablemente ese sea un excelente reflejo de las infraestructuras de un país, de su músculo.

Del Jarama a circuitos en dos Mundiales

Porque aquella información sobre el mexicano Pedro Rodríguez, la que figuraba como un islote en el primer ejemplar en la historia de AS, dio paso a otras noticias, como por ejemplo la que se ofrecía a página completa sólo dos días después, el 8 de diciembre, con el siguiente titular ‘¿Cómo es en verdad del circuito del Jarama?’ Y es que el trazado madrileño se había inaugurado oficialmente aquel 1967 aunque en realidad las obras hubieran finalizado un año antes. En el reportaje se recogía lo publicado días antes en las páginas de L’Equipe y firmado por Johnny Rives: “Jarama: los españoles también pueden dar ejemplo”. De aquellas carreras en el Jarama, o de las disputadas en el ratonero Montjuïc, hemos pasado a un Mundial de MotoGP con cuatro escenarios españoles como Jerez, Montmeló, MotorLand o Cheste, también a campeonatos de Fórmula 1 en los que tuvimos la suerte de contar con dos escalas nacionales con el citado Montmeló y el trazado urbano de Valencia.

El 6 de diciembre de 2017, cuando realmente se cumplan los 50 años de aquel número 1, habremos dado carpetazo a una nueva temporada en el mundo del motor. Un año que viajará del Dakar disputado entre Asunción y Buenos Aires al GP de Abu Dhabi con el que se echará el cierre al Mundial de F-1. Seguro que probaremos el champán, quédense tranquilos porque celebraremos muchas victorias. Porque esa es la seña de identidad de nuestro motor. Los pilotos españoles nos han acostumbrado a comer caviar día sí y día también.